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Flotando sin rumbo

Ruedas que reinventar
y sorprender a tu paladar,
entretienen a gusto
cual ojos al busto.

Desilusión y verdad son hermanas
de esas siniestras y encantadas,
ojos enormes, sin alma las miradas,
tranquilas hasta el alba,
luego, desgracias llueve,
mas la diosa nos salva
si la tratas como debe.

Pues todo el sufrimiento
y el mal que nos consume
es un mal movimiento,
y tú harás que se esfume.

Mira arriba, ¿qué somos?
vacío flotando en nada,
del caos sus mayordomos,
ni bendición ni putada.

En este navío erramos
creyendo saber a dónde vamos
creyendo tener que estar donde estamos,
por miedo, nunca nos miramos,

¿Sería mucho pedir, si un día, todos nos amamos?
Igual así el navío se para,
y podría verte la cara
descubriendo el mundo en el que naufragamos.

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