Ir al contenido principal

Poción eterna

Dame más de esa poción eterna,
quiero repetir mi último error,
y comparar este amor
con la hidra de Lerna.

Quiero que hoy no haya mañana,
dejaré ganar al monstruo que siempre gana.
Dame más de esa poción eterna,
el monstruo no se irá,
y lo mancha todo de esperma.

Y que cada trago me haga volver,
mismo segundo repetido,
una y otra vez,
una y otra vez,
una y otra vez...
¿Y tú? ¿Qué has conseguido?
Permite que me ría, joder.
Igual de inútil es hacer y deshacer,
poción eterna, es todo lo que pido.

Y ya ha pasado,
la hidra con mil cabezas,
y yo, embriagado.
Poción eterna, ya me he cansado.
Solo un trago más, sin quejas.

No evité que creciera,
no luché para que muera.
Poción eterna,
atrapado en un segundo.
Poción eterna,
ajeno a este mundo.

¿Y cómo tratarlo si no es a risa?
La jodí con tanta poción.
Tú estás a tiempo, la vida es lenta,
escoge sabiamente tu opción,
sé que repetir segundos tienta,
pero,
la lección que poca gente cuenta:
los monstruos crecen deprisa.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Fumar

Quiero encerrarme en mi cuarto y fumar, quiero llenarlo todo de humo, espeso y denso, donde me pueda ocultar, y de todos los males, no ver a ninguno. Ocultarme de falsos jueces, de patriotas y otras idioteces. Que la igualdad sea ley, pues en la niebla sólo somos sombras, muere la autoridad cuando me nombras mas no habrán ni súbditos ni rey. Ocultar la pobreza, que tus lágrimas sean de irritación por el humo, y no de angustia, miedo o tristeza, que no se pongan en duda mi inteligencia y destreza sólo por lo que pienso, soy o consumo. Ocultar tu egoísmo disfrazado de preocupación, ocultar tus ganas de ser protagonista en cada ocasión, que tus miedos se vean borrosos, que la niebla tape tu propia traición, que nuble el sol que alimenta pensamientos horrorosos, que asfixie a aquellos que se alzan victoriosos porque pisan al resto, no por gestos gloriosos. Mundo perfecto, donde no se pueda ver, pero sí sentir, me parece correcto, fumar no es solo placer, también es vivir. Tarde o temprano,...

El ciervo y el leñador.

 Érase un leñador que desayunaba cada día en el porche de su casa, en el bosque, viendo a los ciervos comer, mientras tomaba su café, desnudo. Le encantaba observar con qué libertad brincaban, comían... nunca se acercaba a ellos, puesto que sabía que saldrían corriendo. No quería molestarles. Tenía miedo de que no volviesen. De entre toda la manada, había un ciervo que le cayó en gracia. Sus ojos le parecían los más bonitos que había visto. A veces se quedaba varios minutos mirándole fijamente mientras sonreía. En algunas ocasiones, creyó ver que el ciervo le devolvía la sonrisa. Un día, como otro cualquiera, salió con su taza de café a desayunar mientras veía a los ciervos. Puntuales como siempre. Pero no pudo ver al ciervo de los ojos bonitos. "Qué raro" pensó, aunque no le dio muchas vueltas. Al poco, vio a un hombre desnudo salir del bosque. Su figura era esbelta, un cuerpo perfecto, músculos definidos, piel suave, una cara preciosa, y unos ojos grandes e hipnotizantes, a...

Soy

Intentad comprarme con mi propio corazón, escondido en mi caparazón, y de la realidad ocultarme. Miedo, ganas de llorar a cada hora, Miedo, pensamientos suicidas bajo la gorra, Miedo, constante impulso de mandarlo todo a la porra. Dilata la pupila del ojo del alma, una diosa por encima que por fin me calma. Soy mi propio esquirol soy mi propia huelga, soy mi vampiro, soy mi sol, soy legión, y soy cuerda que cuelga, soy carne flotando en formol, soy exquisito chocolate belga, soy niño obligado a comer acelgas. Soy el todo obligado a ser, soy un mundo limitado a un cuerpo, oscilando entre vivo y muerto, soy Ghandi y soy Siddharta, soy Dios y soy la parca.