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Demonios con piel de persona

Cuando los ojos son dagas,
apuñalando voluntades
a cambio de doce pagas,
ciegos con espadas
salen a decir verdades.

Es la guerra,
no por recursos, ni por tierra.
sí por capricho,
y tú participas, mal bicho.

Vaya si participas,
cuando criticas,
cuando lanzas tus pullitas.
cuando peinas al crío
como tu fetiche de juventud,
"que para algo es mío".

Cuando ordenas sin poder,
cuando sobrepasas el derecho a creer,
cuando tratas a la gente de loca
cada puta vez que abres la boca.

Apuñalando con la mirada
y envenenando con palabras.
Sin importar la inocencia
del alma juzgada.

Sin reparar en el frío
de la ventana que abras.
Como tú, a miles,
y yo esperando
a que ardan tantas almas viles.
¿Por qué no estoy actuando?

No puedo.
No me veo capaz.
Lo mismo es miedo,
lo mismo es inteligente
buscar algo más eficaz.
Me da igual el resto de gente,
pero deja a los débiles en paz.

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