Ir al contenido principal

Castigo anunciado

Vais a arder,
no podréis hacer nada,
vais a arder,
y probaréis el filo de la espada,
vais a arder,
y de nada os servirá una excusa elaborada,
ni el perdón de una deidad inventada.

Y por cada inocencia violada,
por cada injusticia no castigada,
por cada mente engañada,
por cada verdad silenciada.

Vais a caer,
vais a arder,
en esta vida o en la siguiente,
heridas en el cuerpo, o en la mente,
os espera el dolor,
y no podréis huir, qué horror,
por no saber qué es lo que se siente,
por destruir el preciado puente
que conecta con la verdad al que miente.

Por anteponer una casa al hogar,
por anteponer los lujos al bienestar,
por juzgar, por oprimir, por obligar,
por creerte quién para poder castigar.

Por jactarse de civilizados
mientras los cadáveres se pudren amontonados,
por culpar a los demás de vuestro egoísmo,
por decir querer otro mundo, pero elegir siempre al mismo.

Por eso y por más,
mil cuchillas rajarán tu piel,
por eso y por más,
reza a tu Dios, pues pronto estarás con él.
Por eso y por más,
ay, pobre ser, ya que, por todo lo demás,
no será ni una décima parte de lo que tú creaste,
de todos los horrores que seguro que ya olvidaste.

Y entonces, vuestra agonía podré escuchar,
¿Qué digo? la podría hasta disfrutar,
sufrid en ésta tortura compartida,
encerrados,
condenados,
hasta que esta lección por fin esté aprendida.

Comentarios

Entradas populares de este blog

El ciervo y el leñador.

 Érase un leñador que desayunaba cada día en el porche de su casa, en el bosque, viendo a los ciervos comer, mientras tomaba su café, desnudo. Le encantaba observar con qué libertad brincaban, comían... nunca se acercaba a ellos, puesto que sabía que saldrían corriendo. No quería molestarles. Tenía miedo de que no volviesen. De entre toda la manada, había un ciervo que le cayó en gracia. Sus ojos le parecían los más bonitos que había visto. A veces se quedaba varios minutos mirándole fijamente mientras sonreía. En algunas ocasiones, creyó ver que el ciervo le devolvía la sonrisa. Un día, como otro cualquiera, salió con su taza de café a desayunar mientras veía a los ciervos. Puntuales como siempre. Pero no pudo ver al ciervo de los ojos bonitos. "Qué raro" pensó, aunque no le dio muchas vueltas. Al poco, vio a un hombre desnudo salir del bosque. Su figura era esbelta, un cuerpo perfecto, músculos definidos, piel suave, una cara preciosa, y unos ojos grandes e hipnotizantes, a...

Tatuado

El ruido de la máquina taladra tu mente nerviosa cual perro que ladra el arte mezcla tu sangre con tinta él que tu piel tiñe, pero tu alma pinta En lo que una madre regaló Un artista hiere y pincha una historia que ya terminó la sangre brota y la piel se hincha La voluntaria marca la que tu cuerpo siempre muestra Contará la hazaña vuestra Cuando te desnude la parca La crítica amenazará Por el miedo al compromiso Del futuro, un aviso Más no es eterno Todo caduca en el infierno Y el arte, contigo morirá La locura de un enamorado La libertad del corazón La valentía de un soldado Belleza en un cascarón Todo eso está plasmado En la dañada piel de un tatuado

Fumar

Quiero encerrarme en mi cuarto y fumar, quiero llenarlo todo de humo, espeso y denso, donde me pueda ocultar, y de todos los males, no ver a ninguno. Ocultarme de falsos jueces, de patriotas y otras idioteces. Que la igualdad sea ley, pues en la niebla sólo somos sombras, muere la autoridad cuando me nombras mas no habrán ni súbditos ni rey. Ocultar la pobreza, que tus lágrimas sean de irritación por el humo, y no de angustia, miedo o tristeza, que no se pongan en duda mi inteligencia y destreza sólo por lo que pienso, soy o consumo. Ocultar tu egoísmo disfrazado de preocupación, ocultar tus ganas de ser protagonista en cada ocasión, que tus miedos se vean borrosos, que la niebla tape tu propia traición, que nuble el sol que alimenta pensamientos horrorosos, que asfixie a aquellos que se alzan victoriosos porque pisan al resto, no por gestos gloriosos. Mundo perfecto, donde no se pueda ver, pero sí sentir, me parece correcto, fumar no es solo placer, también es vivir. Tarde o temprano,...